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Desahóguese con Aleida
(A lo mejor ella le pone cuidado)

Hola, Aleida.

¡Qué página tan buena! Te felicito. Te cuento mi historia.
Una vez chateando en Internet encontré un niño de 28 años. Es médico. Bueno, intercambiamos teléfonos, hablamos, nos vimos y me gustó.
El 18 de abril cumplió años y le envié una torta a la clínica donde trabaja y quedó fascinado.
Otro día nos vimos y me pareció un niño muy ardiente, ¡¡pero rico!!
Hablamos y nos enviamos e-mail. Pero últimamente se pierde, no me llama y no sé qué pasa. ¿Piensas que está bien que yo lo busque, que lo llame? ¿Qué le pasará? (Cuando hablamos de todas maneras me habla bien y me ha dicho que hace dos años no tiene novia). ¿O será que soy como todas las mujeres: ‘intensa’?
Aconséjame, por favor, por favor, por favor, por favor, por favor...
No lo quiero perder, pues me gusta mucho .
¿Me respondes?
Gracias

Coo–D. C.
R./ Esto no es un consejo, sino una opinión. En cuestiones del corazón es mejor dejar salir lo que uno siente, en vez de reprimirse. Lo que hay que buscar es la forma más adecuada de hacerlo.
 

 
Hola, Aleida
Tengo 25 años y no sé si estoy enamorada. Tuve una relacion hace tres años con un hombre que cumple mis expectativas masculinas. Despúes de un año rompimimos y seguimos siendo amigos. Despúes de 2 meses teníamos encuentros casuales... Hasta que llegó un día una mujer y se alejó de mí. Fue duro pero lo acepté. Despúes él la dejó y volvió a mi lado, pero esta relación no es tan agradable como yo lo deseo.
En este momento nos encontramos realizando un proyecto juntos y es indispensable vernos y tener encuentros cada vez más frecuentes. A veces quisiera decirle que se aleje, o no tener encuentros íntimos con él... Me considero muy débil y demasiado libre para dejar de hacer lo que siento.
Quiero tener una idea de cómo decírselo sin romper nuestro vínculo de compañeros de proyecto. Y sé que si tardo más tiempo será peor para mi. Y que a él no le importará o no sentirá demasiado mi decisión.
–M.L.H.
 

 
Hola Aleida

¡Qué casualidad que yo también me llame Aleida! Quizás por eso me llamó la atención esta página... Bueno, la siguiente es mi historia para su paño de lágrimas...

Diez años de mi vida estuve convencida de que el hombre al que veneraba era el hombre que yo amaba y que sería para mí. Gasté toda mi energía en hacerle ver que éramos el uno para el otro. Ningún hombre le llegaba, pues yo con mis propias manos y falsos ideales, le construí un pedestal que no merecía.

Con el paso del tiempo, y aún cegada por mi obsesión en tener el amor de este hombre, dejé pasar a alguien que en realidad merecía todo mi amor. Una persona que llegó en un silencio que no indicaba ni una señal de ser el hombre de mi vida, pero en unos cuantos dias llenó el gran vacío de mi ser, con un cariño sincero que no conocía. Ya ha pasado más de un año desde que conoci a este hombre, mas nunca le he podido decir que me he dado cuenta de que él, y no el otro ingrato, ha sido mi amor verdadero. Y a estas alturas sé que no me creería, pues sabía con qué firmeza y determinación anhelaba casarme con ese falso amor.

Sé que es demasiado tarde, pues mi amor siguió su camino y ya está en planes de casarse con alguien que sí lo apreció. Por un minuto quiero dejar al lado mi orgullo de mujer, y reconocer qué equivocada estaba. Estaba muy fijamente determinada en conseguir lo que quería, sin darme cuenta de que he debido hacerle más caso al corazon.

A este hombre, al que le deseo una eternidad de felicidad, le quisiera decir, aunque sea tarde y quizás no signifique nada, que me arepiento de no haberle hecho caso al corazón, cuando me decía, al verlo, al tocarlo, que era él al que queria... Y que por siempre lo consideré el hombre de mi vida, al que no vi ni sentí, hasta que lo perdi...

Un consejo a las mujeres que se dejan manejar por lo ideal: lo que se ve bonito, no siempre lo es, y lo que no se ve para ti, a veces es lo que más te va.

Gracias.
Coo—Aleida
 

 
¡¡¡Hola!!!

No sé cómo empezar. Tal vez te pueda parecer ridículo pero, bueno, soy una chica colombiana de 20 años, tengo un bebé de cuatro y desde que terminé mi relación con el papá de mi bebé (hace 5 años, osea cuando quedé en embarazo ) me he menospreciado y busco refugio en elprimer hombre que se me aparece. Le ruego le suplico, y muchas veces he intentado matarme por ellos. En el momento en que me dejan, me siento frustada y que nadie me querrá nunca.

Hace poco tuve un novio, Germán Gómez, y no sé, era tan tierno que me acostumbré a él. Pero lo más irónico de esto es que, sabiendo que él me quería, lo trataba mal; pero juro que no era mi intención.

A veces pienso que me enamoré de "cómo hace el amor", o si ésa es mi obsesión: acostarme con alguien, pero después viene el arrepentimiento y, como tú dijiste "uno pierde la amistad si el amigo resulta mal amante".

Por favor, ayúdame. ¿Qué hago para no sentirme tan vacía y pensar que la única forma de que alguien me quiera de verdad es acostandome con ellos, aunque sé que les gusta pues "soy buena amante" según dicen.

¿Será que soy enferma? Por favor responde mi carta. Un beso. Please, publícala.
 
Coo—Tata Galviz
 

 
Hola Aleida

Gracias por darme este espacio, pues mi historia no es la gran cosa. Soy una chica de 23 años, profesional, pero resulta que estuve sosteniendo una relación de amigos especiales con un muchacho, pero, ¿sabes qué pasa? Aun soy virgen y no fui capaz de estar con él, aunque por dentro me moría de las ganas. Y lo peor es que ahora que lo veo me derrito por él y no se como decirle que no agunto más y quiero estar con él...

¿Qué me aconsejas...?

Gracias por escucharme y espero una respuesta tuya...
 
Coo—Betty
 

 
Hola Aleida

Tengo un problema y es que el amor de mi vida no me quiere confesar que le gusto. Así que quiero decirle que lo amo.
Luisa Fernanda
Tengo 35 pero soy quebradorcita; tuve algo así como un esposo, el padre de mi hija que ahora tiene 14 ( es muy linda ). Yo era la segunda de un hombre que ahora tiene 60 y siempre tuvo un hogar con dos hijos que nunca quiso dejar.
Hace 2 años suprimí esa relación con el ánimo de encontrar un compañero para toda la vida, pero oh, fatalidad, me encontré un cincuentón maravilloso de por sí y en la cama nos gustamos como nada, no desperdiciamos un momento juntos. Pero tiene esposa, hija pequeña y vive en otra ciudad...

¿Seré demalas? Pero qué encuentros, qué maravilla... ¿Será que llega el que espero?

 
CooNo sé ni cómo firmar... Saludos
 

 
Hola Aleida

¿Sabes? Desde hace tres años sostengo una relación algo clandestina... Pues te cuento. Él es un hombre que en los primeros dos años no vivía con su esposa ni sus hijos; total, era casi un soltero o divorciado, pero hace más o menos cinco meses cambiaron las cosas. Él dice que no puede hacerles daño a sus hijos y que por ellos vuelve a su casa; así que ya está viviendo allí.

Aunque no he querido ser una molestia en su vida, él comienza a serlo en la mía. Lo quiero, pero detesto tener que jugar al gato y al ratón con el grupo de conocidos de su esposa, míos y de él. Entre otras te cuento que ella me conoce y creo que no puede verme ni en pintura. La verdad, yo tampoco; aunque ella no me preocupa: es inestable, posesiva y cansona, pero buena madre.
Ay, Aleida, quisiera poder poner fin a esta relación... Pero aunque es un hombre que no tiene muy bien definido en la vida el camino que quiere seguir, es justo ahora cuando tomo la decisión de dejarlo, cuando se porta como siempre lo he soñado: “ideal”.

Gracias por dejarme desahogar. Chao.
 
Coo—Ruly
 

 
Querida Aleida

Tu figura me recuerda esas caricaturas policíacas, sobre todo por tu mirada...

Estoy un poco confundida porque le encantas a mi ex marido (lo único que pude regalarle fue tu agenda) y me identifico plenamente con vos.

Nuestra personalidad displicente ha hecho que nuestros ex se mueran por nosotras porque
no hay nada más sexy que no darlo...

Gracias por seguir tomando la vocería y, por fa, ¡¡¡no te cases!!!
 
Coo—Ángela
 

 
Deseos de amar
 
Tengo 24 años y estoy casada hace dos. Mi matrimonio es una rutina aburridora y por eso he tenido que buscar un desfogue amoroso, de tal forma que hace tres meses me encontré con un antiguo compañero de universidad con quien conversamos, tomamos una copa, cenamos, bailamos y terminamos haciendo el amor. Mi esposo se encontraba en viaje de negocios en Miami y en ese lapso nos vimos dos veces con mi antiguo compañero. Ahora se convirtió en costumbre y cada vez que podemos nos vemos furtivamente y repetimos las escenas atrás descritas.

Cada vez me aferro a él y no sé que pueda pasar con mi matrimonio. Estoy desesperada pero tengo en mente la decisión de continuar con la relación clandestina, a la espera de que ocurra lo que deba suceder.

A pesar de que tú Aleida odias a los tipos, ellos son los que nos dan el ritmo y la pasión de vivir, aunque ello cueste mucho.

Gracias por escucharme amiga.
 
Coo—Mona

 
Una chiquita historia...
 
Yo tuve por dos años un romance cibernético ESPECTACULAR con un ecuato-danés. Él estaba en Dinamarca y yo en Colombia y compartíamos mucho tiempo juntos en la red. Finalmente nos conocimos en la vida real en diciembre del año pasado y fue más GENIAL aún; tanto así que él estuvo dos días en Colombia y yo me volé a Quito un día para vernos otra vez y que traga tan maluca oiga... Pero yo estaba a quince días de casarme...

Así que sólo tres días de romance real y unos meses más de romance virtual, hasta que ya la frustración de vivir en países tan lejanos y no poder ni vernos era más grande cada día aunque igual seguíamos compartiendo mucho tiempo juntos en Internet, así que un día decidimos cortar para hacer menos dolorosa la situación, pero aunque ya no chateamos, ni escribamos, ni juguemos backgammon ni nada de nada sobre la red yo lo extraño un jurgo, lo pienso todos los días y lo recuerdo con inmenso afecto, aun cuando yo esté ‘felizmente’ casada con otro.

PARA MI AMOR CIBERNETICO, ¡TODA YO, AUNQUE SIN MI!
 
CooAbeja

 
Este espacio es para todas las indecisas, fumadoras, locas, bohemias, cerveceras, cuerdas, pilas, despreciadas, cornudas, decepcionadas, reprimidas, abstemias, lanzadas, melancólicas, acosadoras, románticas, apasionadas, aporriadas, tristes, liberadas, bestias, alcohólicas, raras, solteras, ninfómanas, doncellas, insatisfechas, alborotadas, casadas, deprimidas, infieles, mojigatas, vírgenes, casquivanas, separadas, enamoradas, gasolineras, lujuriosas, interesadas, solteronas, beatas, apetecidas, materialistas, feas, rumberas, jartas, aburridoras, furiosas y recatadas que quieran desahogarse con Aleida.
No se preocupe, que su historia no saldrá de las cuatro paredes de Internet.